Senador Pablo Mieres sobre Israel: democrático, moderno, dinámico y plural

29/Jul/2016

Semanario Hebreo, Ana Jerozolimski

Senador Pablo Mieres sobre Israel: democrático, moderno, dinámico y plural

El Senador Pablo Mieres (Partido Independiente) ya conocía Israel. Pero su participación, días atrás, en la delegación parlamentaria invitada por el Comité Judío Americano, le aportó una experiencia singular.
¿Hay una gran diferencia entre el Israel que uno puede imaginar desde lejos y lo que se ve en el terreno?
Yo ya había tenido la experiencia de visitar Israel hace cinco años, por lo que en muchos aspectos, la nueva visita ratificó mis impresiones anteriores. En tal sentido, debo subrayar el carácter democrático, tolerante y pluralista del Estado y la sociedad de Israel. También sobre la heterogeneidad de las posturas de los diferentes sectores de la sociedad judía, sus posturas con respecto a la relación entre Estado y religión, así como también sobre el conflicto regional.
Sin embargo, esta nueva visita me permitió entender con mayor profundidad la situación geopolítica y las diferentes visiones. También me aportó desde el punto de vista de la dinámica de desarrollo y la eficacia en la gestión pública, su éxito en transformar un territorio árido en un país fecundo, fértil y desarrollado en un sentido amplio.
¿Qué cosas se entienden mejor al verlas de cerca?
No es fácil, ni resulta razonable formular soluciones porque la complejidad de la situación es realmente avasallante. Además yo diría que desde mi visita anterior, el conflicto se ha redefinido de una forma más amplia y, de hecho, en el centro del problema se ha instalado la confrontación dentro del mundo islámico entre concepciones que se enfrentan a niveles inéditos, lo que coloca al conflicto entre Israel y Palestina en un lugar menos central.
No obstante ello, sería un grave error la continuidad de un statu quo que no es positivo para nadie. Aunque a veces aparece como una estrategia de algunos actores.
¿Se fue de Israel pensando que la paz está más lejos de lo que pensaban o quizás , por el contrario, con mayor optimismo?
Lamentablemente, regreso con la misma idea de que la paz no es nada fácil y que depende de un conjunto de circunstancias que deben alinearse de manera coincidente lo que no es fácil que ocurra. Simplificando, tanto en el mundo político judío como en el campo palestino, hay apuestas que no tienen como meta la paz. A su vez, uno de los problemas cada vez más grave es la ausencia de una interlocución palestina única y con poder real sobre su pueblo para acordar una salida concreta. En tal sentido, la participación de algunos países árabes que, en el nuevo contexto, son proclives a una solución con Israel puede representar una oportunidad novedosa. Es decir, que la conflictividad entre las diferentes concepciones del Islam y la emergencia de enemigos poderosos en el campo musulmán, puede paradójicamente ayudar a una concertación de acuerdos favorables. Pero es una perspectiva muy incipiente.
¿Algo de lo que vieron les prendió alguna lamparita con ideas para llevar a Uruguay?
En particular a mí me impacto el manejo del agua y su sentido de responsabilidad debido a que se trata de un recurso muy escaso. El contraste con el manejo de ese recurso natural en Uruguay es impactante. No sólo por las diferencias en los indicadores de eficiencia sobre el porcentaje de agua que se pierde en la distribución (50% contra 3%) sino por la concepción sistémica de todo el fluído del agua incluyendo el saneamiento y su reciclaje. Muy lejos de lo que pasa en nuestro país.
Me aventuro a suponer que una de las vivencias más fuertes del viaje, fue lo que pasaron en el puesto fronterizo con Gaza, Kerem Shalom…¿Cómo lo sintió?
Fue una experiencia fuerte sobre el impacto de vivir situaciones de inseguridad. Permitió evaluar con el agregado de la experiencia directa, lo que es vivir en zonas de conflicto con riesgo para la vida y seguridad de las personas. Permite aquilatar con mayor precisión los desafíos y las dificultades de zonas del mundo que viven en tiempos de conflicto.
Llegaron a nuevas conclusiones sobre lo que Uruguay como país, más que nada ahora desde la Presidencia del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, puede y quizás debe hacer en esta zona?
Seguramente, nuestro país acorde a sus tradiciones estará siempre dispuesto para canalizar iniciativas que sean favorables a la construcción de la paz en la región.
¿Y el Israel de todos los días, de la vida diaria, de la gente en la calle…¿cómo los impresionó?
Como un país democrático, moderno, dinámico, desarrollado y plural. Conviven ciudadanos con concepciones laicas junto a aquellos que poseen definiciones religiosas y aquellos que se definen como ortodoxos y ultra ortodoxos. Esa complejidad y diversidad de vivencias sobre las normas y la vida cotidiana se logra sin afectar la integración social y los desafíos. Es importante agregar que un porcentaje de la población es árabe y también forma parte de la vida de ese país, tienen sus propios partidos y expresan una parte más de la opinión pública, es la prueba definitiva del carácter democrático y plural de Israel.
CON LOS URUGUAYOS EN ISRAEL
Tuvieron dos ocasiones de encuentro con uruguayos israelíes, en la Embajada y en el kibutz Ein Hashlosha . ¿Qué les dejaron esas instancias, cómo los vieron?
Siempre es muy bueno encontrar uruguayos en el exterior. Como siempre uno se encuentra con personas que reivindican su origen. El sentimiento de uruguayo convive con su identidad judía sin problemas. El recuerdo, la nostalgia aparecen en todos los uruguayos con los que nos encontramos. Impacta que, transcurridas muchas décadas se organicen todos los años asados entre judíos uruguayos que viven en Israel y asistan alrededor de ochocientas personas.